El Ayuntamiento de Miguelturra ha comenzado esta semana una serie de tratamientos preventivos en las palmeras del municipio para protegerlas del picudo rojo, un insecto de origen asiático que en los últimos años ha obligado a numerosos ayuntamientos españoles a talar ejemplares centenarios. Los trabajos, impulsados por el área de Medio Ambiente, arrancaron el miércoles 4 de noviembre.
La concejala de Medio Ambiente, Pilar De la Torre, ha explicado que «hemos querido actuar con anticipación porque sabemos las consecuencias que puede tener esta plaga». En la misma línea se ha expresado el técnico municipal de Medio Ambiente, Adolfo González, quien ha resumido el objetivo de la actuación: «nuestro objetivo es claro: cuidar lo que tenemos, proteger y evitar que una plaga como esta nos obligue a perder especies».
Una plaga que ataca por dentro
El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es un escarabajo cuyas larvas se introducen en el interior del tronco de la palmera y excavan galerías que debilitan progresivamente la estructura del ejemplar. Uno de los problemas de esta plaga es que sus efectos pueden pasar inadvertidos durante meses, hasta que el daño ya es irreversible y la palmera no tiene salvación posible.
El Ayuntamiento no ha detallado el número de palmeras municipales que recibirán tratamiento ni el coste de la actuación, aunque sí ha precisado que la financia íntegramente el área de Medio Ambiente. Tampoco se ha identificado públicamente el producto o la empresa encargada de aplicarlo.
El precedente de Ciempozuelos
Como ejemplo de lo que está en juego, el Consistorio ha recordado el caso de Ciempozuelos (Madrid), donde en febrero de 2025 el ayuntamiento tuvo que retirar dos de las cuatro palmeras de su Plaza Mayor, algunas con más de un siglo de historia, después de que los tratamientos aplicados no lograran frenar la plaga. El episodio se ha convertido en una referencia habitual en la comunicación municipal sobre el picudo rojo, como ejemplo de lo que puede ocurrir cuando la detección llega tarde.
La plaga del picudo rojo afecta especialmente a las palmeras canarias y datileras, muy presentes en parques, plazas y avenidas de numerosos municipios de Castilla-La Mancha y del resto de España, lo que ha llevado a distintos ayuntamientos a reforzar los controles preventivos sobre sus ejemplares en los últimos años.
Por el momento, el Ayuntamiento de Miguelturra no ha informado de que se haya detectado la presencia del insecto en ninguna palmera del municipio, y presenta la actuación como una medida preventiva antes de que eso llegue a ocurrir.

