El Ayuntamiento de Miguelturra ha dado inicio a las obras de un nuevo aparcamiento disuasorio en la calle Botija, una medida que el alcalde, Luis Ramón Mohíno, ha calificado como «prioritaria» para la actual legislatura. Este proyecto busca ofrecer una solución efectiva al problema crónico de estacionamiento en el centro de la localidad, una de las zonas más concurridas y comerciales.
Mohíno destacó la intensa actividad en las obras, señalando que este es uno de los tres proyectos clave aprobados en el pleno de septiembre. El aparcamiento se presenta como una respuesta necesaria para aliviar la presión en el área central, que carece de suficientes espacios de estacionamiento desde hace mucho tiempo.
El nuevo aparcamiento ocupará una parcela de 2.000 metros cuadrados, con un alquiler pactado por ocho años a un coste anual de 30.000 euros más IVA. El acondicionamiento, que ya ha comenzado, cuenta con un presupuesto de 49.000 euros y pretende ofrecer unas 60 plazas de aparcamiento.
El alcalde explicó que el objetivo es facilitar un gran espacio de aparcamiento cerca del núcleo comercial, permitiendo así una mejor circulación y accesibilidad en la zona más dinámica de Miguelturra.
El proceso para asegurar este proyecto no ha sido sencillo. Mohíno describió las negociaciones, que se prolongan desde varias administraciones pasadas, como «muy complejas», debido a la inicial reticencia de los propietarios a alquilar el terreno. Sin embargo, la insistencia y la seriedad finalmente han conducido a un acuerdo favorable con los varios dueños del solar.
A pesar de los retrasos habituales en los trámites administrativos, se espera que el aparcamiento esté operativo «en los próximos meses». Mohíno enmarca este proyecto dentro de una estrategia más amplia de su gobierno para proporcionar soluciones prácticas a las necesidades de los ciudadanos, enfatizando la importancia de resolver problemas reales y mejorar la calidad de vida local.
Nota del Ayuntamiento de Miguelturra.








