La Semana Santa de 2025 dio inicio en Miguelturra con una notable participación de los habitantes durante el Domingo de Ramos, convirtiéndose en una jornada inusualmente soleada a pesar de las adversas predicciones meteorológicas. La población salió en masa para marcar el comienzo de esta tradición religiosa, destacando el espíritu comunitario y devocional.
El preludio de esta celebración se dio el Viernes de Dolores con la conmovedora procesión de las lamparillas, donde los niños y niñas de la localidad acompañaron a Nuestra Señora Dolorosa de la Soledad en su traslado desde la ermita hasta la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción. Este evento sirvió como antesala a la conocida «Procesión del Borriquillo», realizada el Domingo de Ramos, cuya organización este año fue responsabilidad de la Hermandad de San Antón. La Imagen de Jesús entrando en Jerusalén, centro de esta ceremonia, habitualmente reside en la ermita de San Antón al no pertenecer a ninguna hermandad específica.
A eso de las 12:30 horas, un multitudinario grupo de vecinos se congregó para acompañar la Imagen en su recorrido, que comenzó cerca de la emblemática Plaza del Cristo. Allí se realizó por primera vez una misa de campaña y la tradicional bendición de palmas y ramas de olivo, innovación que acercó la ceremonia a la comunidad al trasladar la Eucaristía a un espacio más accesible.
Los fieles, portando entusiastas sus palmas y ramas de olivo, avanzaron por las calles al ritmo solemne de la Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Piedad, llenando de música y fervor el ambiente. La procesión, además de ser un acto de devoción religiosa, se convirtió en un evento unificador, al contar con la presencia de todas las hermandades de Pasión locales, reflejando la cohesión comunitaria que esta celebración fomenta, similar a lo que ocurre durante el Domingo de Resurrección.
La ceremonia culminó en la ermita de San Antón, donde la venerada imagen quedará expuesta hasta la mañana del Viernes Santo, invitando a los devotos a visitarla y reflexionar en estos días de recogimiento. Cabe recordar que esta representativa talla de Jesús, datada en 1984, es una obra que fue generosamente donada por José Gómez Mohíno, un legado que desde entonces ha cobrado vida en cada Semana Santa.
De este modo, Miguelturra ha dado un emotivo y exitoso comienzo a su programación de Semana Santa, donde el clima favorable y la participación masiva han sido los elementos destacados de una jornada que resplandece en la memoria colectiva del pueblo.
Nota del Ayuntamiento de Miguelturra.








