La Casa de la Cultura de Miguelturra acogió este viernes, 16 de octubre, la gala de entrega de los Premios Carta Puebla, una ceremonia que reunió a vecinos, aficionados a la literatura y al arte, así como a representantes institucionales, para distinguir las mejores obras de la 48.ª edición del certamen, dedicada este año a la novela corta y la pintura.
Al acto asistieron el alcalde de Miguelturra, Luis Ramón Mohíno, y la concejala de Cultura, Carmen María Mohíno, acompañados por varios miembros de la Corporación Municipal. La Diputación de Ciudad Real estuvo representada por su vicepresidenta, Patricia Saldaña, y el diputado provincial Carlos Jesús Villajos.
La velada comenzó con la actuación del grupo Manchelos, que recibió al público con una versión del conocido tema Bienvenidos, de Miguel Ríos.
En la categoría literaria, a la que concurrieron 11 obras en la modalidad de novela corta, el primer premio recayó en el escritor ciudadrealeño Ignacio Márquez Cañizares por su obra El velo quemado. El reconocimiento incluye la publicación del libro y el símbolo del certamen.
Por su parte, el autor riojano Ernesto Tubía Landeras fue distinguido como finalista por su relato Souvenirs.
Por su parte, el certamen de pintura reunió una notable participación con 93 creaciones pertenecientes a 73 creadores. El Premio del Ayuntamiento de Miguelturra, dotado con 3.000 euros y la incorporación del lienzo a los fondos artísticos municipales, recayó en Agus Díaz Vázquez por `El ritual´, mensaje de gratitud que recogió en su nombre Miguel Morales debido a la estancia formativa del autor en Lanzarote. Con idéntica cuantía económica, el Premio de la Diputación Provincial de Ciudad Real galardonó la pieza `Quimera sentada´, firmada por Simón Sevilla Guerrero, quien tampoco pudo recoger el galardón.
Durante las intervenciones oficiales, el alcalde de Miguelturra, Luis Ramón Mohíno realizó un recorrido por las casi cinco décadas de trayectoria ininterrumpida del certamen. El regidor quiso reconocer en primer lugar la labor técnica y desinteresada de los jurados, el soporte presupuestario y logístico de la institución provincial, así como la dedicación del Área de Cultura, de la Biblioteca Municipal Casa de la Capellanía y de los trabajadores municipales» que hacen posible que la maquinaria del concurso funcione año tras año».
Mohíno defendió «que un pueblo que apuesta de forma decidida por su vida cultural es un municipio que siembra su porvenir», y valoró que «el Carta Puebla haya sabido transformarse y rejuvenecerse a lo largo del tiempo para acoger nuevas sensibilidades, formas de expresión y lenguajes artísticos». En este sentido, recalcó la capacidad del certamen para proyectar el nombre y el prestigio de Miguelturra en todo el panorama nacional, «convirtiendo a la localidad en foco de atracción tanto para talentos emergentes como para autores de trayectoria acreditada».
Asimismo, el primer edil incidió en el orgullo que supone que las obras premiadas no queden en el olvido, «sino que se conviertan en patrimonio accesible para el disfrute de la ciudadanía a través de las bibliotecas y salas de exposiciones. Concluyó deseando que los jóvenes y niños del municipio crezcan sintiendo la cultura como algo cercano y cotidiano, un espacio compartido de libertad y enriquecimiento colectivo».
Por su parte, la vicepresidenta de la Diputación, Patricia Saldaña, ensalzó el certamen como «un punto de encuentro imprescindible para creadores de muy diversa procedencia geográfica». En su intervención, Saldaña subrayó que «tanto las artes plásticas como las letras vertebran la identidad de nuestros pueblos y conforman un patrimonio colectivo que las instituciones tienen el deber de respaldar y transmitir a las generaciones venideras».
El evento, que también contó con la presencia de referentes de las tradiciones locales como la Churriega Ejemplar y las Máscaras Mayores, concluyó con la habitual fotografía institucional. El broche final lo puso nuevamente el trío Manchelos, integrado en la Red de Artes Escénicas y Música de Castilla-La Mancha, que hizo vibrar al auditorio con un enérgico repertorio de pop y rock español adaptado a sus violonchelos eléctricos y percusión.

