El Ayuntamiento de Miguelturra calcula que, gracias a un plan municipal de actualización catastral y tributaria, cerca de 200 viviendas que llevaban paralizadas desde la crisis inmobiliaria de 2008 están volviendo al mercado, de las que alrededor de un centenar ya estarían disponibles y el resto en distintas fases de tramitación. Son datos que el alcalde, Luis Ramón Mohíno, ha dado a conocer en una entrevista y que corresponden a su propia valoración del plan, no a una auditoría externa.
Las claves del plan de viviendas paralizadas en 20 segundos
- El Ayuntamiento sitúa en torno a 200 el número de viviendas paralizadas desde 2008 en manos de entidades financieras y fondos de inversión.
- Una revisión catastral y tributaria hizo que estos inmuebles empezaran a pagar impuestos como cualquier otra vivienda del municipio.
- Según el alcalde, alrededor de un centenar ya están disponibles y el resto sigue en tramitación.
- Mohíno reclama además a la Junta de Comunidades que retome el desarrollo del sector A-01, con los estudios previos ya hechos.
El alcalde de Miguelturra, Luis Ramón Mohíno, ha explicado que estos residenciales quedaron a medio construir o sin vender tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y pasaron a manos de bancos y fondos de inversión, que durante años no tuvieron ningún incentivo para moverlos. «La movilización de este parque residencial ha sido una prioridad para el equipo de Gobierno», ha afirmado.
La vía elegida fue hacer tributar estas viviendas como las demás
El instrumento municipal para forzar el movimiento no fue una sanción ni una expropiación, sino «una exhaustiva actualización catastral y tributaria». Mohíno ha resumido así la situación de partida: «nos encontrábamos con que estos residenciales no pagaban ni el IBI». Al corregirse esa situación y empezar estos inmuebles a tributar como cualquier otra vivienda de Miguelturra, el Consistorio sostiene que la inacción dejó de ser gratuita para sus propietarios, lo que, en palabras del alcalde, «empujó a los propietarios a hacer algo con ellos». Mohíno lo resume con una frase coloquial: «ya no servía el ‘esto no pide pan'».
El alcalde pide menos burocracia para construir vivienda nueva
Mohíno ha aprovechado la entrevista para extender la crítica más allá de las viviendas paralizadas y apuntar a la normativa urbanística en general. A su juicio, el sector ha pasado «del ‘todo vale’ de la burbuja inmobiliaria a una sobrerregulación de las leyes de vivienda» que generan un auténtico «embudo burocrático». Esas trabas, ha dicho, «están impidiendo que los jóvenes y las familias accedan a un hogar a precios razonables».
En esa misma línea, el alcalde ha reclamado a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que retome el desarrollo del sector A-01, un suelo para el que, según ha explicado, ya existe trabajo técnico previo: «allí se hicieron estudios previos, proyectos de reparcelación y diseño de viales y dotaciones». El objetivo, ha dicho, es «garantizar un crecimiento planificado para asegurar nuevo suelo» con el que ampliar la oferta de vivienda en el municipio más allá de las promociones recuperadas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas viviendas paralizadas hay en Miguelturra según el Ayuntamiento?
El Consistorio sitúa la cifra en torno a 200 viviendas paralizadas desde la crisis de 2008, en manos de entidades financieras y fondos de inversión, según los datos facilitados por el propio alcalde.
¿Cuántas de esas viviendas están ya disponibles?
Según el alcalde, alrededor de un centenar ya están disponibles, mientras el resto sigue en distintas fases de tramitación.
¿Qué medida ha usado el Ayuntamiento para reactivarlas?
Una actualización catastral y tributaria que hizo que estos inmuebles empezasen a pagar el IBI y otros impuestos municipales como el resto de las viviendas.
¿Qué pide el alcalde sobre el sector A-01?
Que la Junta de Comunidades retome su desarrollo, al contar ya con estudios previos, proyectos de reparcelación y diseño de viales y dotaciones.
Fuente: Ayuntamiento de Miguelturra

