Cada año, alrededor de cuatro millones de niñas en todo el mundo son víctimas de la mutilación genital femenina (MGF), una práctica que aún persiste a pesar de ser reconocida como una violación grave de los derechos humanos. Más de dos millones de estas pequeñas, impactantemente, son menores de cinco años. Esta realidad, que afecta a la salud física, sexual y mental de las niñas desde la infancia hasta la vejez, sigue siendo una lucha constante para las organizaciones internacionales y los gobiernos.
La mutilación genital femenina ha afectado a más de 230 millones de niñas y mujeres, quienes ahora requieren acceso a servicios de atención adecuados. La Asamblea General de las Naciones Unidas, consciente de esta urgente problemática, designó el 6 de febrero como el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, en su esfuerzo por amplificar y orientar las acciones para erradicar esta práctica dañina.
Ante la expectativa de que 22,7 millones de niñas podrían estar en riesgo de sufrir MGF para 2030 si no se intensifican las medidas, los informes muestran algunos signos de esperanza. En las últimas tres décadas, la incidencia de la MGF ha disminuido, pasando de afectar a 1 de cada 2 niñas a 1 de cada 3. Sin embargo, para lograr el objetivo de erradicar esta práctica para 2030, estos progresos necesitan aumentar 27 veces más.
El costo de no actuar es significativo. El tratamiento de las complicaciones de salud derivadas de la MGF supone un gasto de unos 1400 millones de dólares anuales para los sistemas de salud. Inversamente, cada dólar invertido en la erradicación de la MGF podría generar un rendimiento de diez dólares, evidenciando que la inversión en prevención y educación es una estrategia económicamente viable además de moralmente imperativa.
Organizaciones y autoridades regionales, como el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, han desarrollado protocolos para la prevención y erradicación de la MGF, disponibles en varios idiomas para facilitar su comprensión y aplicación a nivel internacional.
La lucha para poner fin a la mutilación genital femenina continúa en el centro del debate internacional, subrayando la importancia de una acción colectiva, sostenida y global para garantizar que ninguna niña más tenga que sufrir esta violación de sus derechos fundamentales.
Nota del Ayuntamiento de Miguelturra.








