La magia y la ilusión se adelantaron un día en Miguelturra, donde la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos se celebró bajo un sol radiante el domingo por la mañana. El Heraldo Real, tras recoger la llave de la ciudad de manos del alcalde, Luis Ramón Mohíno, avisó a Sus Majestades sobre el pronóstico de lluvia para la tarde, motivando el cambio de horario del desfile para garantizar una jornada sin contratiempos.
A las 12:30 horas, Melchor, Gaspar y Baltasar comenzaron su recorrido desde la pintoresca plaza de San Antón. La comitiva real avanzó por las calles Real, plaza de la Constitución, plaza de España, General Aguilera y Ciruela, ofreciendo un espectáculo lleno de colorido, música y mucho entusiasmo. Los presentes, especialmente los más pequeños, vivieron con gran emoción el paso de las carrozas decoradas, de las cuales llovían caramelos al público infantil.
El desfile culminó en el Centro de Exposiciones y Representaciones Escénicas (CERE), en el parque Doctor Fleming, donde los Reyes dirigieron un mensaje cargado de ternura y valores: reconocer el buen comportamiento de los niños y niñas, fomentar la solidaridad y, por supuesto, recordarles que debían acostarse temprano para la llegada de los ansiados regalos.
Este deslumbrante evento fue posible gracias a la organización conjunta del Ayuntamiento de Miguelturra y la colaboración de diversas empresas locales, incluyendo Nissan Kento Motor, Camden Motor y Suzuki Dibaocar, quienes proporcionaron apoyo logístico para las carrozas. Ante la ausencia de los tradicionales camellos, que permanecieron en Oriente, los Pajes Reales se encargaron de lanzar caramelos y balones a un excitado público. La tarea no fue sencilla, pues se repartieron 1.500 kilogramos de caramelos y 50 kilogramos de carbón, este último destinado a aquellos que han sido menos virtuosos durante el año, tarea a cargo de los Carboneros Reales utilizando bicicletas gentileza de la Asociación de Biciclásicas.
El espíritu de colaboración se extendió más allá de la logística, con la participación activa de grupos locales como Volaverunt, Peña Kapikúa, Flauti Teatro, Charanga Alhiguí, y muchas otras asociaciones. Duendes, estrellas y una diversidad de personajes animados acompañaron a Sus Majestades, asegurando que cada rincón de la ciudad brillara con su presencia.
Días antes, el Heraldo Real había visitado la ciudad, anunciando la llegada de la Cabalgata y asegurándose de que ninguna carta con deseos quedara sin ser entregada. Este acto simbólico también recordó a los niños y niñas la ubicación de la preciada Llave de la Ciudad, garantizando así que los Reyes Magos pudieran dejar sus presentes durante la madrugada del 6 de enero.
Para cerrar una jornada llena de ilusión, algunos niños recibieron sus regalos de forma adelantada en el CERE, cortesía de peticiones especiales realizadas por sus padres a los Reyes de Oriente. Así, entre sonrisas y promesas de buen comportamiento, la Cabalgata en Miguelturra se consolidó como un éxito rotundo, dejando una huella imborrable en el corazón de todos los asistentes.
Nota del Ayuntamiento de Miguelturra.








